No se si me encuentre en un estado apto como para escribir, pero al menos sentí la necesidad de intentarlo. Escapo y arranco de todo pensamiento que pueda aparecer. No vale la pena siquiera enfrentarlo. Hay cosas que no tienen solución ni respuesta, y hoy por hoy el proceso de olvido no tiene posibilidad alguna de apuro, no tiene nada que pueda hacerlo mas rápido, solo puedo arrancar de los tiempos y los espacios para que el peso de lo real y lo sano haga su efecto arrancando de lo mas profundo de mi cualquier cosa que no me deje avanzar.
Estoy ebrio, manteniendo lo digno, pero ebrio al fin y al cabo, ebrio porque arranco, porque no soporto enfrentarme a una realidad sobre la cual no tengo control alguno, porque la verbalización no me permite la catarsis necesaria, porque la música no me permite la sublimación básica, porque la vida no me entrega respuestas en lo trascendental, ebrio porque quizás es la única manera de por algún tiempo olvidar lo que siempre (no) fui. Ebrio porque la sobriedad a todos los ha llevado a mentir y yo no quiero mentir, ebrio porque así puedo contar todo y al día siguiente nadie lo tomará demasiado en serio como para tomarlo como arma y poder hacer bolsa aquello poco que le queda a este idealista de la puta.
Ebrio porque así lo superficial y lo mundano se apodera de los obsesivos pensamientos controladores de lo trascendente y del amor, ebrio porque se me hace imposible contener toda esta mierda en lo racional, porque el mundo no es justo y nunca lo será, porque hoy mi propia vida no se encuentra en mis manos, porque no soporto enfrentarme a una verdad que nunca me pareció verdadera, porque hoy aquéllo de lo cual siempre renegué y nunca pude considerar siquiera como posible se presenta ante mi dejándome sin respuestas y sin reacción. Ebrio porque hoy me encuentro pegado sin avanzar mientras todos parecen (de manera cierta, sincera o bien de manera asquerosa) avanzar, ebrio porque olvido, porque odio, porque dejo libre, porque desato, porque no pierdo el control ni tengo el suficiente sobre mi mismo, porque me regalo, porque pierdo ese respeto innecesario sobre la dignidad tanto propia como ajena. Porque rompo con reglas, y rompo principalmente con esa rancia linealidad del mundo, ese mundo del cual definitivamente NO DESEO SER PARTE DE SU ENGRANAJE, pero sin embargo, creo que es mas valiente luchar y mantenerse, porque tengo la oportunidad de levantarme un día mas. Tengo la posibilidad de ver a quienes quiero y ver a quienes valen la pena.
Es cierto, no quiero ser parte de esta sociedad, no quiero siquiera ejercer algún cambio en ella, pero basta con que solo una persona en este mundo me demuestre un poco de amor para que al día siguiente yo pueda despertar con algo que me anime durante el día. No quiero ser parte de necesidades innecesarias, ni de status, ni de cartones-porque-si, no quiero vivir de máscaras ni quiero despertar.
Quiero olvidar, pero jamás perdonar, quiero escribir historias de verdad, quiero recordar tranquilo, quiero sentir haber amado sin sensación de asco, quiero volver a pensar en alguien mas sin ganas de vomitar. Quiero odiarte y jamás en la vida volver a sentir un poco de compasión, quiero verte podrida en tus mentiras, pero al mismo tiempo dejar de imaginarte en lo mas bajo y vergonzoso de tu propia humanidad.
Quiero ser algo para alguien mas, quiero volver a sentirme parte de algo, quiero sentirme cierto y verdadero, quiero sentir a alguien cierta y verdadera, quiero escribir una canción sin temor a en algún minuto tener que borrarla.
Quiero volver a mirarme de frente y mirar al mundo.
Ebrio, porque la puta vida me la he tomado de putas maneras serias, porque necesito arrancar, necesito explotar, necesito en algún sentido mandar todo a la remierda, necesito dejar de lado prejuicios y juicios, necesito reventar.
Sólo quiero arrancar de esto y arrancar de mi mismo, arrancar del masoquista sentimiento, de la inútil empatía, de los imbéciles sueños y de cada asquerosa e injusta atadura. Estoy harto de la caridad, de las utopías y de lo ideal. Harto de cada momento que DESEARÍA JAMÁS HABER TENIDO. Harto de recuerdos que no hacen mas que hacerme sentir como a un idiota, harto de no poder olvidar cada segundo que perdí al lado de alguien como tu.
No se que pueda pasar por sus cabezas, pero al parecer el que está enfermo hoy, soy yo. Enfermo de valores, de amor, de respeto y de honestidad. Enfermo, porque quien tiene problemas para relacionarse soy yo. Soy yo quien no entiende no-códigos, de mentiras, de asquerosidades, de cosas turbias.
Soy yo quien no entendió tu morbosidad al momento de relacionarte, fui yo quien te respetó demasiado, fui yo quien te amó demasiado, tanto mas de lo que nunca mereciste.
Debí haber dicho adiós tanto tiempo antes. Pero ahí estuve yo, creyendo cada palabra, cada mentira, cada momento, cada canción, cada caricia, cada mirada y cada sonrisa. Ahí estuve yo, perdiendo el tiempo,
Y hoy aquí me encuentro, ARREPINTIENDOME DE CADA SEGUNDO QUE REGALÉ.
Hoy aquí me encuentro, sin poder descargar toda esta mierda que no merezco.
Ojalá jamás volver a toparme contigo, ojalá jamás volver a saber siquiera de tu muerte, ojalá desaparezcas y nunca vuelvas, ojalá poder borrarte y siquiera poder reconocerte a un par de metros. Ojalá olvidar momentos, esencias, lugares, canciones, ojalá olvidar todo.
Ojalá arrancar y no volver, ojalá volver a ser.
Es tanta la bronca, la impotencia, la rabia, el odio, el dolor, la pena. Es tanta que me nubla y no me deja despertar, es tanta que no me permite que hasta este estado de ebriedad arranque de mi del todo cada uno de esas innecesarias vueltas al pasado. Odio y amo. A diferencia que esta vez odio lo que realmente existe y amo algo que nunca fue, no es, ni podrá ser.
Detesto, porque no hay esperanzas de algo.
No hay respeto ni por lo vivido ni por la persona, no hay respeto siquiera por la palabra, no hay respeto porque es imposible respetar a quien no se respeta.
No habrá mas que silencio y mas mentiras, por lo mismo.
Decido matarte y arrancarte de cada lugar, de cada segundo. Decido negarte, decido odiarte, de la misma manera como algún día decidí amarte y respetarte. Decido arrepentirme de cada momento y promesa que cumplí. Decido declararte como el peor error de mi vida, decido declararte como lo peor que he conocido. Te declaro como un recuerdo rancio, como una etapa desagradable, como la mentira mas grande. Te declaro como aquéllo que jamás quiero recordar, como aquélla anécdota desagradable que todos tienen, como aquélla mancha negra en el libro blanco. Como aquélla nota que desentona de la escala, como el color mas penca de todo cromatismo.
Te declaro como el recuerdo que jamás quiero recordar, como el llanto que jamás quise llorar. Te declaro como la persona que mas amé en este mundo, pero que ojalá las posibilidades infinitas jamás me hubiesen hecho encontrar.
Te declaró oficial e irrevocablemente como quien hizo mierda los sueños y la verdad, el amor y lo ideal, te declaro como la portavoz oficial de esta sociedad de mierda, como la representante válida de los anti-valores que rigen al mundo, te declaro como la mentira y al mismo tiempo la cruda verdad del mundo. Te declaro como aquéllo que nunca quise ser y como aquéllo que siempre detestamos.
Te declaro, te declaro desde lo profundo de esta mierda como aquéllo que engloba todo aquéllo que nunca nadie quiere ser pero que al final del camino todos terminan siendo.
Y me declaro culpable, culpable de en algún minuto haberte amado incluso mas que a mi mismo.
Playlist
sábado, 22 de agosto de 2009
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